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Mostrando entradas con la etiqueta Madrid Berlín. Mostrar todas las entradas
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domingo, 17 de agosto de 2014

Bremen - Hamburgo en bici 120 km

Estoy en Hamburgo, en el Hostel International de la ciudad. Muy buenas instalaciones pero como siempre la línea de internet es reducida y permite subir y bajar pocos datos con lo cual me temo que esta entrada os va a llegar tarde. Pero lo seguiré intentando.

Hoy ha sido un día frío. Para mi como sí fuera invierno, unos 15 grados más o menos. Con aire y alguna llovizna de vez en cuando. Hoy me he puesto por primera vez las perneras y camiseta interior, y la verdad es que no me han sobrado... Que frescoooo!!!

Hoy ha sido una etapa corta de 120 km en total, entre Bremen y Hamburgo. Fácil en comparación con lo que ya llevo pero me ha llevado su rato. Me lo he tomado con calma porque mañana me toca una importante de 220 km.

La anécdota del día ha sido flipante. Anoche hablando con Sonja me dijo que una chica de Corea del Sur estaba viajando por Europa en bici y que se quería alojar con ella en los próximos días. Ella estaba en Hamburgo e iba dirección Bremen, en teoría íbamos al encuentro. Sonja me decía súper convencida que igual la conocía por el camino. Pero yo no presté mucha atención porque es prácticamente imposible.pues a unos 40 km de Hamburgo, en uno de los semáforos de la carretera, esperando el turno para las bicis, en el lado opuesto me encuentro a una chica ciclo turista también parada y por un momento pienso en la chica coreana y me digo a mi mismo: pero qué va hombre! Pues cuando el semáforo nos da pasó a las bicis me quedo parado a espera de la ciclista y cuando está a mi lado le saludo y le preguntó: eres la chica de Corea? Y ella me dice: eres el chico de España? Y nos hemos puesto a dar saltos de alegría como dos tontos. No me lo puedo creer, era prácticamente imposible, primero por que hay cientos de rutas, segundo porque podíamos habernos cruzado en un punto no visible y tercero que nos podíamos haber cruzado en marcha y simplemente habernos dicho hello. Pero no, hemos coincidido en el mismo carril bici, en la misma ruta y parados en un semáforo. Estaba predestinado. Sonja lo dijo con toda seguridad que nos íbamos a encontrar. Se me han puesto los pelos de puna de la emoción y me ha dejado muy feliz la sensación. Creo que he mantenido la sonrisa hasta que he llegado a la ciudad de Hamburgo. Estaremos en contacto porque nos hemos intercambiado los mails.

Bueno, el bar del Hostel se anima, voy a por mi segunda pinta de cerveza de trigo ;p Prost!!

Esta anécdota ha cubierto el cupo de hoy, todo lo demás han sido cosas insignificantes. El frío se me ha pasado, el cansancio, el sueño y todo :) aún así lo peor del día ha sido pensar que me quedan sólo dos días para llegar a Berlín, esto se acaba y no quieroooo!!! Esto es como una droga, quiero más!!! Te vuelves adicto.

Lo mejor del día, además del encuentro con la coreana, ha sido que por primera vez en 15 días de ruta en la monotonía de los carriles bici paralelo a la carretera me he puesto música. Después de que todos con los que he hablado hemos acabado hablando de qué hacia tantas horas sobre la bici, que si escuchaba música... Pues hoy, cosa que no suelo hacer, me he puesto los auriculares. Primero con Ben Howard y luego con los clásicos de Lez Zepplin, y lo he flipado. He volado a dos y tres planetas!!! No es que se pase el tiempo más rápido, es como estar dentro de una película o un documental. Jejeje que gozada es esto de la bici.

Bueno chicos, os dejo hasta mañana, espero que el tiempo mejore y no se me haga muy duro, esperó salir bien temprano para tener todo un gran día. Entro en la Alemania del Este.


Con ropa de invierno, por primera vez en los 15 días de ruta que me pongo perneras y camiseta interior. Que fresqueteeeee!!!


Encuentro con la chica ciclista de Corea.


Comida de un ciclo turista


Hamburgo y el río Elba.



sábado, 16 de agosto de 2014

Groningen - Bremen en bici 188 km

14 días pedaleando. Dejo a mis espaldas los campos holandeses y entro en Alemania. Aquí los carriles bici son de otra forma. Me permiten ir por el track del GPS trazado. Las carreteras tienen un carril bici a lo largo que lo ponen fácil.

No me ha llovido hasta el final del dia, pero el tiempo ha cambiado y noto más frío. Especialmente por la tarde noche parece que ha llegado el invierno. Bueno no voy a exagerar. Hace más fresco, supongo que la dirección del aire ha cambiado.

En Bremen me ha acogido Sonja, una mujer también del WarmShower, quien de nuevo me ha tratado con especial dedicación. Cena y visita a la parte antigua de la ciudad. Me ha contado muchos historias y detalles de la ciudad. Muy interesantes. Sonja es muy buena guía.

Lo peor del día ha sido la confusión en una de las direcciones todavía en Holanda, resulta que el nombre el pueblo no lo encontraba ni el GPS y es que lo estaba lo estaba llamando con otro nombre. En vez de Vlagweedge entendía Magweedge. Las letras juntas de la pantalla en el GPS hacia que pareciera una M mal escrita en vez de VI. Esa tontería me ha tenido dando vueltas por un pueblo intentando ver la salida. No he calculado cuanto tiempo he perdido ahí, pero ha sido bastante.

Lo mejor del día, lo fácil de seguir los carriles bici de Alemania. Ahora la ruta es fiel al track del GPS trazado. Hace la ruta mucho más ágil.


Me sabe a gloria este bollito de pastelería holandesa.


Dejo los carriles bici de Holanda por los carriles bicis Alemanes justo a la carretera. Más feos pero más fáciles de seguir por el GPS.



Bremen




Gracias Sonja por acogerme calidamente en tu casa. Un super beso.



viernes, 15 de agosto de 2014

Amsterdam - Groningen en bici 213 km


Se acabó Amsterdam, toca volver al ciclismo. Parece mentira pero le he cogido cariño a Paul, ha sido muy atento y agradable conmigo. Es una persona que tiene algo especial. Se le ve muy buena persona y me ha encantado charlar con el. Es lo que tienen estos viajes, conoces a gente muy interesante. Estaremos en contacto. Invitado a Madrid está.

Me ha costado arrancar, qué pronto se acostumbra uno a lo bueno? Pero una vez sobre la bici... Se te quitan las tonterías. Ya volveré a Amsterdam con más tiempo.

Me he pasado todo el viaje hasta Groninge, inquieto porque eran muchos kilómetros los programados y ya tengo la experiencia de que el track que llevo en el GPS, con la ruta real por los carriles bici, no coincide y acabo perdido, corrigiendo ruta y perdiendo mucho tiempo con miles de paradas. Pero creo que ya le he cogido el tranquillo. La verdad es que esta parte del Noreste de Holanda tiene unos carriles de lujo, asfalto impecable y vas rodando que vuelas.

El agua de los días anteriores ha hecho que el cuentakilómetros no funcione bien. No lo puedo poner a cero, con lo cual sólo lo tengo a modo de referencia para ver la velocidad actual a la que voy. Pero no pasa nada. El GPS lo hace todo y me guarda esos datos y más.

Estoy en terreno de mi amigo ciclista holandés Pascal, esta mañana hemos intercambiado mensajes con rutas y recomendaciones. El entrenaba por esa zona. Así de rodador nos ha salido. Aquí se va todo el rato de la parte baja del manillar, en plan aerodinámico. En tanta planicie el viento pega bien. Yo sigo sufriendo las corrientes de borrascas que han estado entrando por el oeste estos días pasados. Aunque mucho menos, el viento sigue soplando más o menos del oeste. Yo dirá más del noroeste, hoy me ha pegado mucho de lado y aveces un poco de frente. Tanto zigzag en alguno te toca. Ha sido un descanso pillar a un tractor y remolque lleno de patatas al cual he seguido como unos 5 km. A rebufo a 40 km/h a veces frezando porque me lo comía.  Ha sido en un tramo compartido carretera / carril bici. Los arcenes los pintan de rojo y son para las bicis, aunque los vehículos los pueden invadir mientras circulan normalmente. Estas carreteras no tienes línea divisoria por la mitad. Realmente es un solo carril con los arcenes pintados y divididos por líneas discontinuas. Es buen sistema de señalización y de circulación.

Hoy la lluvia me ha respetado y sólo me ha llovido pero muy poquito cuando estaba entrando en Groninge.

Groninge es una ciudad universitaria, llena de estudiantes, llena de bares y de mucho ambiente. He intentado alojarme con alguien del WarmShower pero resulta que al ser fin de semana los que me han contestado me han dicho que estaban de fin de semana fuera y que no me podían hospedar. Con lo cual me ha te oído que tocar coger hotel. Bueno, no siempre sale todo redondo.

Lo peor del día ha sido, la despedida de la ciudad de Amsterdam y de Paul, también cuando has pillado un carril bici bueno y vas todo acoplado, y l llegar a un cruce desaparece y no sabes por donde seguir, eso si no ves como se va alejando del track trazado en el GPS.

Lo mejor del día ha sido las cervezas que me estoy bebiendo en Groninge celebrando que es viernes y que estoy no the road again :)










jueves, 14 de agosto de 2014

Amsterdam, mi dia de descanso

Mi día off en Amsterdam. Bueno, me lo he ganado, un estupendo día de descanso en esta estupenda ciudad. El día ha sido perfecto. He pasado el día entero con Paul, que a través de WarmShower me ha acogido en su casa. Una excelente persona. Muy grata para hablar y establecer una buena amistad. Paul ha cancelado sus planes en su día libre de trabajo de ir a ver a su madre en un pueblo cerca por quedarse conmigo y enseñarme un poco la ciudad.

A parte de conocer a su entrañable madre por skype he conocido a una pareja, Elisa y Wolf, amigos de Paul los cuales nos han invitado a tarta de frutas con nata casera, hecha por ellos. Riquísima. Luego hemos pasado unas horas relajados en una sauna tras un largo paseo por la ciudad. Mejor forma de recuperarme que una sauna a lo finlandés no hay. No he podido sacar fotos de aquello, os podéis imaginar porqué.

Truco de un ciclo turista. No hay nada mejor que una sauna para el día después de un largo día de pedaleo. Y si es con masaje mejor, pero eso no ha sido mi casa. Me he quedado como nuevo.

Tras la relajación hemos ido al Stedelijk Museum, el museo de arte moderno de Amsterdam. Un poquito de arte y cultura en este viaje no viene mal.

Por la noche he quedado a tomar unas cervecitas con una amiga de aquí que vive en Madrid y que hemos coincidido aquí en sus días de vacaciones. Es raro encontrarse con gente que conoces de Madrid en los lugares a los que has llegado por tus propios medios. Muchas gracias por ese rato, me ha hecho recargarme las pilas, nos vemos en Madrid.

Este día ha terminado, el sofá me espera. Buenas noches people!!!






martes, 12 de agosto de 2014

Dunkerque - Antwerpen (Amberes Bélgica) 185 km

Después de 10 días de pedaleo, 8 y medio de ellos en Francia, abandono este país por el norte entrando en Bélgica con destino final hoy Antwerpen (Amberes).

Si en entradas anteriores me he referido a la costa atlántica francesa como plana, esto no tiene color. Plano, plano. Las únicas subidas los saltos de algún puente para esquivar un canal o el tren.

También la entrada en Bélgica me ha ofrecido su especial cuidado con los ciclistas y toda la cultura ciclista, con carriles bici por todos lados y todo un respeto al ciclista. Aquí tienes tu la preferencia. Pero eso si, por el carril bici si o si. Que desde mi punto de vista los carriles bici están muy bacheados y no tan lisitos como la carretera.

Lo peor del dia ha sido el frio que he pasado al llegar a Brujas. He llegado lloviendo y me he parado a ver un poco la ciudad. Esto ha hecho que me enfriara y hasta que he entrado en calor me ha costado. 

Lo mejor del dia ha sido encontrarme con cinco personas a lo largo del dia que me han aportado mucho. La primera una señora en la linea de playa de Belgica que muy amable me ha tomado una foto. Ella y su marido han puesto mucho interes en mi. El segunda un grupo de tres cilcoturistas españoles que iban luchando contra el viento encontra y la lluvia. Solo fue un saludo pero al llevar la bandera de España les grité: "vamos España!!!" Y ellos aun sufriendo mostraron mucho entusiasmo. La tercera una pareja alemana en Amberes donde me senté a tomar una cerveza. Me cedieron el password de la conexión de wifi para turistas sin yo pedirles nada. El cuarto otra pareja con su hijo Pedro, españoles que estuvieron charlando conmigo al verme la cara de felicidad al llegar a la plaza en Amberes. Pedro quería un autógrafo y me regaló una chocolatina. Y quinto Jan, un chico local quien me alojó en su casa por esta noche a través de WarmShower. Preparó la cena, me invito a unas cervezas y con una de sus bicis nos fuimos a recorrer la ciudad y tomarnos algo por el centro.

Debo estar muy agradecido a todos ellos, en la medida de lo que aportaron. Muchísimas gracias a todos.








lunes, 11 de agosto de 2014

Dieppe - Dunkerque en bici. 227 km

Mi décimo día de viaje. Mi décima etapa. Ya empiezan a ser un montón. Se me están acumulando los kilómetros. Luego no voy a saber que hacer con tantos.

De nuevo hoy ha amanecido lloviendo. Y como ya de costumbre pues a pelear, no sólo con los sube y baja de Normandía, sino que también con la lluvia. Pero estoy ya hecho a esto. Es rutinario.

Hoy era una etapa larga, de 227 km entre Dieppe y Dunkerque por la costa. Otra vez los sentimientos rememorando lo que aquí sucedió en la II Guerra Mundial. Esta parte especialmente para mi porque me entusiasma lo que fue La Batalla de Inglaterra - "The Battle of Britain" en 1940 cuando los alemanes lanzaron una ofensiva aérea contra Inglaterra por dominar el espacio aéreo antes de un desembarco programado, pero los ingleses con unos pocos aviones en proporción con los cientos de aviones alemanes, los pudieron detener y nunca se llegó a la entrada de tropas alemanas en Gran Bretaña.

Desde la costa, cerca a la ciudad de Calais, se podía apreciar en la línea de horizonte del mar la cercana costa de Inglaterra, los acantilados de Dover. Estoy enfrente del Canal de la Mancha - The English Channel. Cuantos aviones y sus restos habrá en sus fondos.

Lo peor del día, ya no es la lluvia a la cual ya soy medio pez, sino a los tres pinchazos de la rueda trasera que he tenido. Y como no, los dos primeros casi seguidos debajo de un aguacero. La cubierta de atrás debe estar ya algo desgastada y empieza a ser muy vulnerable a los cristalitos. De todas formas está llena de cortes, algunos grandes que he tenido que poner parches por dentro de la cubierta para que por la presión la cámara no reventara por ahí. Necesito comprar otra. Lo gracioso ha sido dónde. Después de haber tenido la suerte de encontrar una tienda súper chula de bicis de carretera en Boulogne, esta estaba cerrada los lunes. Que pena, era la tienda ideal.

Al final armado de valor y siempre con el espíritu de a por todas y siempre para adelante, tuve que esperar hasta Caláis donde antes de llegar tuve el tercer pinchazo. Allí encontré una tienda con un  personaje peculiar, un señor bajito y delgadito, el cual me atendió en un inglés francés muy gracioso y me sacó una cubierta sin marca pero que iba a servir. En esta tienda nos hemos juntado un grupo, ha empezado a venir ciclo turistas y hemos llenado la calle de bicis en un segundo. Había una pareja de chicas de Zaragoza que iban a recorrer prácticamente lo que yo pero al revés hasta Zaragoza. Yo les animé pero les comenté lo del viento, yo por suerte lo tengo a favor pero para el oeste lo van a pasar mal. Bueno, poco a poco lo conseguirán, esto es así. Hablaban que no tenían prisa y que igual adelantaban tramos en tren... Otro ritmo. Tiene gracia, cuanta afición ciclo turista tenemos en España. Somos súper aventureros.

Lo mejor del día ha sido pedalear, mejor dicho, volar con mi Zeus como sí fuera un Spitfire por las costas de Dunkerque. Me imaginaba cientos de aviones alemanes en formación cruzando el Canal de la Mancha dirección Londres. Centenares de estelas de los motores incendiados y sus derribos. Otra vez los pelos de punta. Debió ser bestial...

Os dejo algunas fotos del día. Hoy el camarero me ha dicho: tiene usted mucha hambre, está pidiendo como para dos. Jejejeje, es lo que tiene la bici. Cuando le he contado el porqué de mi hambre lo ha flipado. 


Desayunando en una boulangerie.


La que se me viene encima antes de empezar a pinchar.


En un pueblo en mitad de mi camino.


Canal de La Mancha - English Chanel. Al fondo los acantilados de Dover. Escenario de la Batalla de Inglaterra entre aviones alemanes e ingleses. Luchando por la supremacía del espacio aéreo ingles.


 Calais.


Comprando una cubierta nueva.


Dunkerque.




Playas de Dunkerque. Por la tarde dejo de llover pero el viento me acompañaba a favor. Volando con mi Zeus como si de un Spitfire se tratara.


domingo, 10 de agosto de 2014

Caen - Dieppe en bici 165 km

Noveno día de pedaleo, hoy no me he levantado muy optimista, me he despertado oyendo como caía agua en la calle y me he acurrucado perezoso en la cama. Hoy no quiero pedalear!!! Jajajaja

No tenía muy clara la ruta, había una opción de atajar a Dieppe, destino final de hoy, pero el paso por la desembocadura del Sena lo complicaba. Hay dos pasos y el más corto tenía pinta de acabar siendo autopista. Recalculando la ruta, el GPS me decía que no tenía memoria suficiente. No es que esté muy llena, que puede ser, pero es que se trata de un cálculo muy largo, con muchos datos y no le ha molado nada. Pero para eso están los truquillos. Primero seguiría la ruta trazada original y una vez cruzado el Sena entonces iría metiendo pueblos intermedios para hacerle la ruta más simple y manejando menos datos al GPS. Os puedo asegurar que funcionó.

Resignado a mojarme hasta las cejas, salí despacio de Caen, intentando ver algo en la pantalla mojada del GPS. Y lo que ayer me temía, a unos 25 km de la salida la rueda delantera de repente empezó a hacer más y más ruido, ya a cualquier velocidad. Así no iba a llegar a ningún lado, como se gripara y atascase, a parte de la torta que me iba a dar, a ver como salía de ahí. Lo peor de todo es que era domingo y todo estaba cerrado. Pensé en volverme a Caen, tomarme el día de descanso y el lunes ir a un Decathlon que vi ayer durante la entrada a la ciudad, y comprar una rueda nueva, o buscar un tienda de bicis. El caso era ir a la opción segura, pero viendo que si llegaba a la siguiente ciudad grande y dormía allí tendría las mismas opciones que en Caen o más. Y así avanzo aunque sea poco. Esto conllevaba a dividir la etapa de hoy en dos, pero todo lo que sea avanzar tomó fuerza y así fue la decisión.

De camino, en una de las poblaciones costeras que no me esperaba encontrar y menos abierta, había una tienda de bicis. Aunque Era de bicis de ciudad sirvió, miraron mi rueda y empezaron a desmontarla. Le sacaron los rodamientos, los limpiaron y sustituyeron los que estaban rotos. Lo engrasaron y todo listo. Qué suerte he tenido, rueda arreglada y sin necesidad de hacer planes alternativos.

Pues según iba ya la ruda, y el tiempo perdido en la reparación, decidí coger el atajo, por el interior hasta Dieppe en vez de por la costa con todo el rodeo que conllevaba. Al final salieron menos kilómetros que los planificados.

Llegando a la desembocadura del Sena, el cielo se empezó a poner negro, las nubes avanzaban a una velocidad tremenda y cuando me enfrenté a cruzar el Sena por un puente colgante salvando el río adquiriendo altura, empezó a apretar la lluvia como nunca antes lo había visto. Podía parar pero no había opción. El tráfico, la barandilla, el viento lateral, el agua de arriba a bajó, de abajo a arriba, de los lados... Sólo quedaba chillar un poco y apretar los dientes... Con el cuello retorcido intentando proteger el oído izquierdo porque el viento metía las gotas de agua hasta el tímpano, haciendo equilibrios con el viento para que no me tirara, escupiendo agua por doquier y afrontando primero la subida y luego la bajada, conseguí pasarlo con éxito. Creo que voy a recordar este paso por el Sena toda mi vida. Espero no tener pesadillas.

Pero eso no fue todo. Terminado el tema del puente, la carretera me metía directo a un autopista obligando a las bicis a salirse. Paré y recalculé la ruta con el GPS por el interior y vi que me mandaba por una carretera que sobre el mapa no aparecía. Todo iba bien, paró de llover y aunque el viento era muy fuerte lo tenía a favor. Súper animando me metí por el desvío pero tras unos kilómetros se terminó el asfalto y empezó un camino de tierra con un montón de charcos. Con bici de carretera, con cubiertas finas y con esperanza de que no sea tan malo, me metí con cuidado.

El camino fue a peor, se estrechaba y los charcos ocupaban de lado a lado y varios metros a lo largo. Tuve que cruzar con plato pequeño (dos en bici de carretera) y piñón grande para poder sortear los imprevistos del fondo de los charcos y aún así algún susto y pie al agua me pasó. Tras varios kilómetro mi temor no era pinchar ni caerme, era que no tuviera salida y tuviera que dar la vuelta atrás. No me he parado ni para hacer fotos, iba totalmente concentrado y pringado de barro, la bici y yo, hasta las cejas, pero había que seguir y poco a poco el camino abrió y vi una salida :)

Retomé el asfalto, y aliviado respiré y me limpié con el último charco del camino. Piernas sobre todo y la propia bici también. Pero aún faltaba un último susto. Tras un par de kilómetros, por una carretera solitaria, sin tráfico, sin nada... Me topé con lo que me temía, carretera cortada. Puente levadizo en reparaciones. Prohibido el paso. Y ahora que hacia? Pues qué iba a hacer, nadie por aquí, nadie por allá, pues a cruzar por el puente en reparación. Aparté las vallas y vía libre. Conseguido ya estaba victorioso y en buena ruta.

Esta etapa también era de subir y bajar mucho, otro desnivel acumulado de unos 1.600 km en los 165 km de la ruta. Pero eso no es nada, aún podría haber sido peor. La borrasca y frente frío que había entrado por el oeste me trajo fuertes vientos a favor, que podía haber sido en contra, entonces no hubiera llegado nunca. Aprovechando que por una vez el viento contradecía al dicho ciclista "al ciclista todo le da por detrás menos el viento que siempre le da frente", rodé casi sin pedalear por las lomas a 50 km/h. Una sensación rara porque a esa velocidad y no notar aire, sintiendo que todo está en calma, pero a la vez los setos y los árboles que te rodean se retuercen como locos. Era cómo estar en otra dimensión, viéndolo todo a cámara lenta, sin ruidos, como desde fuera. Muy interesante sensación.

Después de este día completito por lo menos cumplí el objetivo de llegar a Dieppe. Ahora a por la 10 etapa. Mañana Dunkerque.

Lo peor de hoy sin duda fue cruzar el puente sobre el Sena y lo mejor el aire a favor. Creo que está más que bien explicado el porqué. Hasta mañana chicos.